De la mano del historiador del arte Antonio Aguayo Cobo, hemos recorrido este magnífico palacio descubriendo no solo sus espacios recientemente restaurados, sino también todo el simbolismo y los mensajes ocultos que esconde su fachada: orgullo, poder, linaje y defensa del honor convertidos en piedra.
Una actividad muy pedagógica, amena y enriquecedora, perfectamente guiada por un gran anfitrión que consigue hacer cercana y comprensible la historia del edificio y de quienes lo habitaron.
Además, ha sido una ocasión fantástica para valorar el trabajo de recuperación patrimonial realizado y contemplar de cerca elementos que merecen ser conocidos y protegidos.