Hay palabras que se beben despacio.
Y vinos que saben a poesía.
En nuestra Cata de Versos, el vino y la palabra se encontraron para regalarnos una experiencia donde los sentidos fueron protagonistas: versos que emocionan, aromas que evocan y copas que guardan la memoria de nuestra tierra.
Una noche para brindar por la cultura, por la poesía y por ese Jerez que sabe convertir la tradición en emoción.
Nuestro agradecimiento a Ángel, de Águila de Musicry, por hacerlo posible, y a Victoria Frutos Climent, de Valdespino, por compartir con nosotros su conocimiento, su pasión y la esencia de nuestros vinos.
Porque en Jerez, hasta los versos tienen alma de vino.
Gracias a todos los que nos acompañasteis en esta noche tan especial.