Gracias a todas las personas que asistieron a la presentación de “Crónicas de la barbarie”, un encuentro que nos permitió recorrer, junto a Antonio Somoza Barcenilla, algunas de las heridas más profundas de la represión franquista: la justicia invertida, el terror sistemático, los bebés robados, la depuración del magisterio, el trabajo esclavo, la represión sobre las mujeres y el largo silencio impuesto durante décadas.
La conversación, presentada por Manuel Guerrero Moreno, recordó algo esencial: la memoria histórica no pertenece solo al pasado. Es una herramienta para comprender el presente, fortalecer la conciencia democrática y evitar que el olvido se convierta en impunidad.
Gracias a Antonio Somoza por su rigor, compromiso y capacidad para poner palabras a tantas historias silenciadas.
Seguimos defendiendo que recordar es también una forma de justicia.