En este viaje por el románico cántabro-palentino, el grupo del Ateneo de Jerez recorrió lugares donde el arte y la historia hablan con voz propia: el claustro y la iglesia de la Colegiata de Santa Juliana, la imponente Santa Cruz de Castañeda y la fascinante Neo Cueva de Altamira. Entre capiteles que cuentan siglos de fe y piedra, ábsides majestuosos y montes verdes bajo el cielo azul del norte, se viven días intensos que nos recuerdan que el turismo debe ser mezclar y sembrar un conocimiento compartido.
Porque viajar de verdad es aprender. 



