El pasado sábado, 12 de noviembre de 2022, amaneció un día espléndido, más parecido al final de la época de verano que al pleno otoño en que nos encontramos.
Tras acordar nuestra salida desde la puerta del Ateneo siete magnífic@s partimos disfrutando plácidamente del rico patrimonio de nuestro centro histórico hacia la calle Barja, donde surge esbelta hacia el cielo y constituyéndose en el mirador más alto de la ciudad, la torre de la Iglesia de San Miguel, recordando viejos tiempos y, de paso, asomándonos al patio de las monjas clarisas franciscanas del convento de San José, patio remanso de paz y sosiego, lugar de oración y alegría andaluza, y…un poco más abajo casi enfrente nos recibe el gerente de las Bodegas Faustino González, uno de los hijos, Jaime González García Mier.
Jaime nos cuenta que estas bodegas fueron adquiridas por Agustín García-Mier en 1910, pero no sería hasta 1972 la fecha en que Faustino González compró las soleras del año 1.789 procedentes del Alcázar de Jerez, trasladándolas al casco de bodega de su esposa, Doña Carmen García-Mier, en la Cruz Vieja, donde envejecen hoy tras casi 250 años desde sus inicios, encontrándonos ante una de las reliquias de más solera y abolengo de Jerez. Una vez en el interior del recinto Jaime Glez Gª-Mier nos informó que esta pequeña bodega que almacena unos 180.000 litros de vino de jerez envejeciendo en sus botas y, exportando unas 10.000 botellas al año a Inglaterra, Italia y Japón entre otros países.
Nuestra visita se tornó muy plácida, relajada, saboreando el frescor, el olor, la luz y más tarde el disfrute de nuestro paladar con el rico vino que atesoran, además de acercarnos a ver la “casita del pajarito”, una casetilla que también se parecía a los altares donde estaban depositados los dioses lares protectores del hogar y de la familia que se encontraban en la Domus romana, con una luminaria o vela encendida en el centro y delante una copa de fino consiguiendo que nuestros ojos disfrutaran de un escenario mágico.
Terminada la visita nos dirigimos al Pasaje, un tabanco fundado en 1925 siendo el Despacho de vinos más antiguo de Jerez; para entrar en escena pedimos permiso para realizar fotos y también dos medias botellas de vino de El Maestro Sierra, una bodega que data de 1830, acompañados de ricas tapas de la zona, un papelón de queso y uno de carne mechada y el importe apuntado con una tiza en el mostrador, a la antigua usanza. El Pasaje lleva años maridando vino y flamenco para el disfrute de visitantes tanto jerezan@s como foráne@s.
Para finalizar nos dirigimos al Tabanco San Pablo, fundado en 1934, ubicado en pleno barrio de San Miguel, un tabanco regentado desde sus comienzos por la misma familia.
Nuestra ciudad con muchos tabancos con solera, que forman parte en la actualidad del rico patrimonio que tiene nuestra ciudad.
Una jornada preciosa, diríamos primaveral si no fuera porque estamos en noviembre, llena de luz; un día para fotografiar interiores, como nosotros hicimos, además de degustar nuestros caldos generosos.
La sección de Fotografía del Ateneo de jerez quiere agradecer a Bodegas Faustino González la visita ofrecida por Jaime González García-Mier, su gerente; igualmente nuestro agradecimiento a los Tabancos El Pasaje y San Pablo.
Ahora disfruten del reportaje fotográfico que hemos realizado.
Sección de Fotografía del Ateneo de Jerez



