En el día de ayer contamos con dos cualificados ponentes sobre la Memoria Histórica como Pura Sánchez y Luis Naranjo, que nos hablaron de la situación de la ley de Memoria Histórica.
Una ley que llega tarde y mal, debido a la ley de amnistía y punto final de 1977, que no resolvió la memoria de los vencidos y su reconocimiento. En la ley Andaluza no hubo compromiso político ni acompañamiento presupuestario, sin catálogos de simbología franquista ni censos de muertos y víctimas.
Ante el desconocimiento general, ambos ponentes coinciden en la necesidad de una pedagogía y desarrollo reglamentario y presupuestario además de una voluntad política comprometida con la historia del siglo XXI y sus lugares de memoria. Resaltaron finalmente que las exhumaciones no cumplen con los protocolos internacionales y hay un negacionismo militante de contramemoria.