Ayer vivimos una tarde muy interesante y enriquecedora dentro de la III Fiesta de la Vendimia del Ateneo de Jerez.
De la mano de Francisco Bernal Fernández, descubrimos la estrecha relación entre el lenguaje marinero y el vocabulario tradicional de las bodegas de Jerez, dos mundos que, aunque puedan parecer alejados, comparten muchas más palabras, historias y formas de entender el oficio de lo que imaginábamos.
Y, como no podía ser de otra manera en Jerez…
terminamos brindando con un merecido Jerez de Honor.
Una tarde estupenda, muy bien acogida y, sobre todo, muy interesante. 