“De memoria, perdón y otros conjuros” nos hizo viajar por emociones, recuerdos y reconciliaciones con el pasado, en un encuentro donde el arte fue refugio y espejo.
Y gracias, sobre todo, a quienes nos acompañasteis, llenando el Ateneo de silencio atento, emoción y belleza compartida. 
Porque la memoria, cuando se dice y se escucha, también es futuro.