El pasado miércoles, 9 de junio, el profesor José Manuel Moreno Arana, nos instruyó sobre la escultura barroca jerezana. En el siglo XVII en Jerez había veintidós conventos con sus necesidades arquitectónicas, de platería, retablo y escultura.
En el primer tercio del XVII trabajaron en Jerez Martínez Montañés y Francisco de Villegas, tardomanieristas. Montañés inicia el retablo de San Miguel que continuaría en el segundo tercio del siglo José de Arce, con el que verdaderamente llega el Barroco a Jerez. Montañés es minucioso en el cabello mientras Arce y los escultores posteriores como Gálvez, Pedro Roldán, Ignacio López lo abocetan.
Arce trae a sus figuras la teatralidad y el movimiento de paños.
El éxito del Barroco se perpetúa hasta la actualidad.